Reciclaje de PET

El PET es un termoplástico que, tras un proceso de reutilización especial ("upcycling") en el procedimiento SSP, no desmerece nada frente al obtenido de materias primas vírgenes. El material a moler de botellas de posconsumo procede de envases aptos para uso alimentario, cintas de flejado de alta resistencia y filamentos, y encuentra uso igualmente para el reciclaje "de botellas a botellas" cuando los estándares de descontaminación son máximos.

Especialmente para los envases que entran en contacto con alimentos, el PET (polietileno tereftalato o tereftalato de polietileno) ha dado un resultado excepcional. Pero el éxito también ha implicado que los residuos se conviertan en un tema de gran importancia. El reciclaje contribuye a una percepción positiva de los envases de PET: éste aumenta la conciencia medioambiental general y exige la administración racionada de PET reciclado (rPET) mediante una recogida de envases de posconsumo y una reutilización obligatoria. Incluso los propietarios de grandes marcas se lanzan en pos del éxito, buscando un balance positivo de CO2 y la preservación de los recursos.

Ser parte de la solución
En los siguientes diez años se duplicará el consumo mundial de botellas de PET. Incluso con una ambiciosa política de recogida, la mayor parte de los residuos de PET acabarán en los vertederos de basura. A este respecto, las botellas de PET limpias y reprocesadas constituyen una valiosa materia prima recuperada. Los consumidores pueden contribuir personalmente llevando los residuos a los puntos de recogida y comprando productos con un porcentaje de rPET - con las botellas usadas se fabrican fibras, filamentos, productos no tejidos, láminas, cintas de flejado y, sobre todo, nuevas botellas.

Flexibilidad gracias a la estructura modular:
En los procedimientos autónomos o inline las hojuelas de PET se descontaminan y se incrementa la viscosidad intrínseca. En combinación con el extrusor de reciclado y el sistema de granulación, el reactor SSP de vacío postconectado garantiza una calidad excepcional del rPET. Las aplicaciones inline ahorran energía y refinan en un mismo paso.

Non-food applications

Due to availability and properties, PET bottle flakes have manifold applications. The largest amount is used for the production of fibres, filaments and nonwovens. Adding PET flakes when recycling production waste is a possibility to increase the viscosity of the rPET pellets. Finest melt filtration is available; use of up to 100 % rPET pellets possible.

PET flakes (of sheet, bottles, preforms) can be pelletised or processed directly inline on a sheet line that produces PET sheet with up to 100 % recycled content. In case of inline application a predrying unit (with or without vacuum) can be installed before the sheet extruder (viscoSHEET) instead of a conventional dryer. In this step, post-consumer material is decontaminated for direct food-contact applications and IV maintained or increased. The combination of recycling step and production step results in a competitive investment costs and helps to reduce energy consumption and maintenance while remaining user-friendly.

PET flakes are also a valuable secondary resource for strapping bands, which can be made from up to 100 % recycling PET (rPET). In order to meet the high intrinsic viscosity (IV) required, the material undergoes a solid state polycondensation (SSP) process with the Starlinger iV+ technology.

In all cases, recoSTAR PET (iV+) offers a competitive solution for superior rPET quality and high reuse rate.

Food-contact applications

El efecto de limpieza en PET de posconsumo es uno de los aspectos de seguridad con mayor relevancia en las aplicaciones con rPET que entra en contacto directo con alimentos. La seguridad alimentaria es garantizada, sobre todo, por unas plantas adecuadas con una eficiencia de limpieza notoria, un registro continuo de los datos de proceso, un control de calidad del rPET y un archivado de protocolos que permita la trazabilidad.

Las empresas recicladoras están obligadas a mantener de forma precisa y a supervisar los parámetros de proceso prescritos, tareas que facilita un sistema de supervisión automática del proceso de Starlinger.

Los comprobantes de la seguridad alimentaria como la Carta de no objeción (Letter of Non-Objection) de la FDA norteamericana, los certificados austriacos y franceses, la conformidad con la EFSA, ILSI o el BfR alemán, recalcan lo que también atestiguan los propietarios de marcas: la calidad superior del rPET reciclado de las plantas Starlinger.

En todos los niveles: la seguridad tiene preferencia
Las exigencias planteadas en un proyecto de reciclaje son numerosas:

  • Las autoridades deben velar por el cumplimiento de las directivas de seguridad en materia alimentaria.
  • Las empresas recicladoras requieren plantas productivas y flexibles para mantenerse competitivas. La seguridad del proceso y el grado de automatización garantizan la producción de granulado apto para uso alimentario.
  • Los fabricantes de productos semielaborados precisan un material que tenga el mismo valor con respecto a la viscosidad intrínseca (IV), a las propiedades de fluencia y a la procesabilidad de las materias primas vírgenes.
  • Las empresas envasadoras y los propietarios de marcas dan valor a una elevada proporción de rPET y a un buen aspecto del producto.
  • Y, ante todo, todas las partes interesadas, incluidos los consumidores, desean estar totalmente seguros de la inocuidad del producto.

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